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Desde Aflora queremos compartir con vosotros un interesante post de Gregorio López acerca de la procastinación, es decir, la acción o el hábito de posponer tareas que deberían ser atendidas. Esperemos que os guste tanto como a nosotros.


Hola dijo Juan sin ni siquiera mirarla cuando ella abrió la puerta.

 Hola ¿Qué tal tu día?  dijo María mientras cambiaba su sonrisa por una mueca que intentaba ser seria y pasaba la mochila al asiento trasero.

Estoy harto de mi trabajo y estoy harto de mi jefe. Maldita sea el día en el que me cambié de empresa dijo el mientras aceleraba para pasar un semáforo en naranja….

 La presentación del proyecto a Comité era el viernes…. El viernes, no el martes, y hoy es martes, no viernes ….. No viene Armando y me dice a las cinco que quiere ver la presentación, que está preocupado y que necesita su tiempo para preparársela ya que él, el miércoles y el jueves no va a venir a trabajar por un tema personal…. Y se cabrea conmigo porque no la tengo… Si hubiera hecho su trabajo y dejara trabajar a los demás…. Si hubiera venido a las reuniones de coordinación… pero no se ha dignado a presentarse a ni una sola…. A la de lanzamiento hace dos meses sí vino… Porque estaban todos los de arriba…. Y a la de presentación del viernes igual, allí estará… el resto del tiempo nada de nada… Me toca acabarla esta noche en casa y enviársela mañana por e-mail….

 

María querría decirle que siempre le pasaba lo mismo, que este monólogo ya lo había escuchado varias veces. Que desde que trabajaba para Armando siempre le habían pedido las presentaciones de los proyectos dos o tres días antes de la fecha y nunca las tenía hechas, que no debía dejar las cosas para el día de antes, para el final porque cualquier incidencia que él no controlaba se convertía en un problema, que le pasaba lo mismo con la declaración de la renta, los regalos de reyes para sus sobrinos, su último aniversario de boda, la ITV del coche…

 

Pero se calló, mientras miraba la luz roja del semáforo que se acababan de saltar.

Hola, ¿sigues ahí leyendo…? Espero que si…  te acabo de presentar a Juan y María. Ellos nos acompañaran en muchas sesiones de Coaching y nos ayudarán a ejemplificar todo aquello de lo que luego hablaremos más en profundidad.

Respecto a lo que les ha pasado a Juan y María ¿te suena la escena? Procrastinar, está muy de moda. Si nos dejamos llevar por la cantidad de manuales, tutoriales, entradas de blog y demás, está claro que es una de las preocupaciones de nuestra sociedad. Existen estudios amparados por la Sociedad de Psiquiatría Americana que hablan de una prevalencia superior al 20% de la población en Estados Unidos.

Igual nos pasa en nuestra actividad, cada vez nos encontramos que nuestros Coachees nos hablan de cómo existe “una fuerza que les obliga a dejar las cosas para el último momento”, una “sensación psicológica que les impiden hacer lo que deben hacer bloqueándolos y eligiendo alternativas que nos son importantes y en muchos casos ni tan siquiera son positivas o estimulantes para ellos. Incluso algunos tienen como forma de procrastinar “leer sobre procrastinación o perder el tiempo haciendo listas de lo que debería hacer en vez de hacerlo directamente” .

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Viñeta de Joaquín Salvador Lavado, Quino.

Ahora bien, como cualquier componente de nuestra psique, procrastinar no tiene que ser malo por definición.  Esta presente en todos nosotros y la mayoría de las veces nos ayuda a no sentirnos extremadamente agobiados por el peso de la responsabilidad ya que sirve como una pequeña válvula de escape. De igual manera también nos puede ayudar a “ser multitarea” pudiendo llevar varios procesos a la vez sin tener que acabar uno para empezar otro. Existen estudios que indican quepersonas con tendencia a la procrastinación actúan mejor en situaciones de tensión y toman mejores decisiones en ellas.

Por lo tanto la pregunta sería: ¿Cuándo la procrastinación de un Coachee debería ser objeto del Coaching?

El primer problema que nos encontramos es que la propia palabra “procrastinación” aunque está de moda, no es algo que suela aparecer de forma natural en el lenguaje de un Coachee. Es muy difícil encontrar un Coachee que diga: ¡Vengo a trabajar mi procrastinación! Lo habitual es que nos digan que tiene un problema para conseguir sus objetivos, para cumplir o recordar las fechas, que pierden el tiempo y dejan las cosas importantes para el final…. Si indagamos un poco más suelen aparecer verbalizaciones relacionadas con:

1.    La sensación de que se tienen muchos proyectos empezados y no se cierra ninguno, lo que les hace estar muy preocupados y abatidos.

2.    La sensación física de estrés, de cansancio y agotamiento ya que la relación entre el esfuerzo y los resultados no es la adecuada.

3.    La existencia de indicadores fisiológicos de lo anterior (tensión alta, marcadores descompensados en análisis médicos, taquicardias, mareos…)

4.     Conductas no adaptativas como por ejemplo hacer listas de “cosas a realizar”, sin fechas o con fechas irreales, mezclando a la vez temas importantes con temas más banales o hacer siempre antes de las tareas importantes y prioritarias otras que lo son mucho menos: leer mensajes de WhatsApp, la prensa, revisar el correo, tomar un café, ordenar lo mesa o el despacho…. con la idea de quitarse primero lo menos importante para luego dedicarse a lo que de verdad es importante, pero sin tener en cuenta que lo primero les consume gran cantidad de tiempo y energía que necesitarían para lo segundo.

 “La procrastinación es una de las más comunes y mortales enfermedades, y el pago de su cuota en cuanto a éxito y felicidad es carísimo”.

– Wayne Gretzky.

Yo soy psicólogo y siempre me ha preocupado la relación del Coaching con la terapia Psicológica o Psiquiátrica. Aunque esto es objeto de otro post, es muy importante sondear lo más pronto posible si el Coachee tiene diagnosticado y/o esta en tratamiento por:

 

1.    Un Trastorno obsesivo compulsivo.

2.    Un Trastorno Límite de personalidad Bordeline.

3.    Un Trastorno de déficit de atención residual.

4.    Un Síndrome de fatiga crónica.

5.    Un Trastorno Fóbico.

6.    Un Trastorno Depresivo Mayor.

Todos estos trastornos y síndromes tiene la procrastinación como un síntoma asociado. Nosotros desde el Coaching deberíamos trabajar la procrastinación solo si es un hábito fruto de determinadas creencias  y aprendizajes previos.

Y hasta aquí el primer post sobre la procrastinación. En el próximo post (siempre que pueda vencer mi  propia procrastinación…), veremos como Juan empieza a trabajar con su Coach, define su brecha y empezaremos a hablar de las creencias que nos pueden llevar a procrastinar y como trabajar con ellas.

¡Que tengáis una semana, llena de éxitos en la consecución de vuestros objetivos (en tiempo y forma)!. Un saludo.

 

Autor: GREGORIO LOPEZ MERIDA

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