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Parece mentira pero la mayoría de nosotros no sabemos qué es lo que nos hará felices. Si esto lo unimos a que infravaloramos nuestra propia resiliencia estamos condenándonos al camino amargo de la INFELICIDAD.  En muchas ocasiones desconocemos nuestras capacidades para cambiar la visión del mundo que poseemos cuando nos sucede algo “malo”. Nos estamos limitando, estamos cortando nuestras alas. Esta es la idea defendida por Gilbert,  psicólogo social, profesor  y escritor estadounidense que ha dedicado buena parte de su vida a la investigación sobre LA FELICIDAD.

Sus opiniones al respecto son fruto de sus muchos estudios, todos ellos apoyados en la ciencia.

¿Sabéis que la mayoría de nosotros pasamos gran parte de nuestro tiempo pensando en cosas que no nos están pasando?  Y cuando atravesamos  situaciones en las que pensamos que tendremos resultados “negativos” o “no esperados” y que por ello vamos a ser infelices, los resultados de Gilbert demuestran lo contrario. No somos tan infelices como imaginábamos antes de que nos hubieran sucedido.  Sobredimensionamos lo infelices que seremos!

Veamos algunos ejemplos que indica Gilbert:

  • Ronald Wayne, cofundador junto con dos amigos Steve Jobs y Steve Wozniak de la empresa de ordenadores Apple. Wayne no teniendo mucha confianza en el proyecto, por miedo al fracaso vendió sus acciones por 800 dólares las cuales ahora costarían 62.000 millones de dólares. Hoy en día es un ingeniero retirado que vive felizmente de su jubilación según ha llegado a decir en alguna ocasión nunca se ha arrepentido de su decisión.
  • Moreese Bickham, fue un ciudadano negro de Luisiana que en 1958 dos policías vinculados al Ku kLux Klan metieron un tiro en el estómago en el porche de su casa. Pesé a ello, Bickham consiguió coger un arma para defenderse y mató a los dos agentes. Aunque actuó en defensa propia fue condenado a muerte por las instituciones racistas del sur de EEUU. Estuvo más de 37 años en prisión, 14 de ellos en el corredor de la muerte y encerrado 23 horas al día en total aislamiento. En 1996 tras las presiones de la sociedad civil fue liberado. Una vez que salió dijo que no lamentaba ni un minuto y que para él fue una experiencia gloriosa.

La verdadera receta para ser feliz está en invertir en experiencias, mucho más que en cosas materiales. También la clave podemos encontrarla en pasar más tiempo con nuestro círculo de amigos y familiares y es que parece que la felicidad es un asunto de nuestro cerebro y en él influyen tanto las circunstancias como la genética.

Fuente: http://elpais.com/elpais/2016/07/13/ciencia/1468437657_783090.html por Manuel Ansede